La finalidad de los blogs
Hoy descubrí por fin la finalidad que tiene un blog, por lo menos para un loser citadino como yo. A mi me gusta chatear. ¿A usted también lector? Ups.
El problema con los chats y la vida agitada de la ciudad en estos tiempos posmodernos es que nadie coincide en horarios o duramente coinciden. La gente ya no puede sentarse a chatear en una computadora, osea a platicar cosas triviales, o aveces cosas trascendentales por su puesto, inclusive desahogarnos y contarle los problemas a alguien que quiera escuchar. A lo mejor queremos hacer gala de nuestra ultima creación artística, ergo el display, o el envío de archivos, compartir fondos, etc.
Todo esto puede ser y es lelvado a cabo a diario en los servicios de mensajería instantánea, pero sólo por algunos, los menos ocupados y/o los más flojos. Ahora los que tenemos trabajos en el mundo real y que nos exigen compromisos y obligaciones, no disponemos de todo el tiempo que desearìamos para desperdiciarlo en los chats.
¿Para que sirven los blogs entonces?
Para platicarle a amigos lo que no les puedes platicar cuando no coinciden en el chat. Si usted, desgraciado lector, se digna a leer todo el contenido de este blog podrá encontrar desde declaraciones de amor adolescente-tardío, poemas de gran talla, cortometrajes, reseñas de películas, discos para descargar, fotografías de arte, desvaríos y demás. Todo esto es parte de la vida diaria, de lo que uno intercambia con la gente que conoce y a veces con los que no conoce.
En la galaxia de blogs podemos encontrar todas las categorías habidas y por haber, inimaginables e inimaginadas, con los contenidos más coloridos y los más oscuros, de los más radicales y los más fanáticos, pasando por lo absurdo y lo aburrido, recetas de cocina y pornografía, discos completos y programas crackeados, literatura y comics, tu vecina y mi amigo, y entre todo eso, tu y yo.